AUTOBIOGRAFÍA
Mi nombre es Oseas Avidan
Sánchez Barillas, nací un 14 de noviembre del año 1983 en la Aldea El Xab,
municipio de El Asintal, departamento de
Retalhuleu. Soy fiel creyente de la palabra de Dios y asisto a la Iglesia
Adventista del Séptimo Día.
Mis padres son José
Senón Sánchez López (jornalero) y Olga Dalila Barillas Aguilar (ama de casa).
Crecí en un hogar
humilde pero rodeado de mucho amor. Tengo la dicha de tener 4 hermanos uno
mayor de nombre Orvin Obed Sánchez Barillas de 37 años y tres hermanas menores:
Rosario Liria Sánchez Barillas de 32 años, Lizma Etelvina Sánchez Barillas de
30 años y América Aracely Sánchez Barillas de 27 años.
Desde pequeño me
gustó ser un niño alegre y divertido. Junto a mi hermano y hermanas hicimos
muchas travesuras pero sobre todo aprendimos a amarnos y valorarnos tal cual
éramos.
Mis hermanas eran
los ojos de mi padre y nosotros. Pues éramos lo mayores y teníamos que ayudar
en los quehaceres de la casa.
Creo como todos,
que fuimos la familia más feliz del mundo. Aunque no contamos con todas las
comodidades del mundo, sin embargo creo que ello radicaba nuestra felicidad.
A la edad de 6 años
y dos meses en el año de 1990 ingreso por primera vez a la Escuela Oficial
Rural Mixta “Prof. Juan Alberto Rangel Galindo” para estudiar el grado de
Primero Primaria. Ingreso a esa edad debido a que al observar a mi hermano
mayor hacer sus tareas, me interesé y mi padre colabora con explotar mis
fortalezas.
Después de estudiar
Primero Primaria -grado que aprobé sin complicaciones- en la Escuela antes
mencionada, comienza a funcionar El Colegio Mixto Adventista “Modelo” en la
Aldea donde nací. Ante esta eventualidad, mis padres deciden hacer grandes
esfuerzos para mis hermanos y yo tengamos una educación cristiana.
Al escribir esta
parte de mi vida, el alma se me desgarra; mi corazón se acelera, deseando
regresar el tiempo y detenerlo justo ahí. En el año 1992.
En el año 1992,
estudiaba el grado de Segundo Primaria en el Colegio Mixto Adventista “Modelo”.
Mi hermano Tercero Primaria. Ambos destacamos en todas las asignaturas; por tal
motivo, la administración del Colegio decide otorgarnos becas para continuar
nuestros estudios hasta Tercero Básico.
Todo iba
funcionando de maravilla. Ese año, destacaba en el cuadro de honor de mi grado.
Recuerdo que en las actividades de Independencia, el 13 de septiembre de ese
año, mis padres llegaron a la actividad de imposición de bandas para colocarme
la mía. Fue un momento de emoción y orgullo para ellos que su hijo no solo
destacara en el grado al que pertenecía sino además lo hiciera a nivel general
del establecimiento con un promedio de 99.5 puntos.
La emoción y la
alegría nos embargó de sobremanera que mi padre mandó hacer un cinturón
adecuado a mi cuerpo para cargar el asta del Pabellón Nacional.
El 15 de septiembre
de 1992 en el recorrido del desfile, mi madre no pudo acompañarme pues ya
cuidaba de mis hermanas más pequeñas. Así que con mucho orgullo mi padre iba a
mi lado presumiendo los logros obtenidos por su hijo. Creo que ese año fue uno
de los más hermosos de toda mi vida.
Me cuesta mucho
hablar de esta parte de mi vida pero creo que es importante hacerlo. El 3 de
octubre de 1992, le arrebatan vilmente la vida a mi padre. Recuerdo con mucha
tristeza que era un viernes de tarde noche cuando mi mamá y mi familia
iniciaron la búsqueda de mi papá porque había pasado la hora en que él debía
regresar a casa.
Lo buscamos en los
ríos, hospitales, y todos los lugares que consideramos para poder hallarlo. No
fue sino hasta el día domingo de madrugada cuando uno de mis familiares llega a
la casa diciendo que lo habían encontrado pero que había que ir a reconocer el
cuerpo. Me armé de valor y dije yo voy a ver a mi papá. Cuando llegamos al
lugar me doy cuenta que en efecto era él quien yacía sin vida en aquel lugar.
En el velatorio,
todos mis familiares me decían: “no los vamos a dejar solos, los vamos ayudar”.
Esa ayuda llegó muy escasa o casi no llegó.
Tenía apenas 7 años
cuando me tocó seguir la vida sin mi padre. Mi querida madre al verse sola y no
teniendo estudios para valerse de un trabajo, decide lavar ropa ajena y así
darnos lo que necesitábamos todos los días.
A la edad de 8 años
mis tíos Helfin Cardona López y América Barillas Aguilar, deciden ayudarme para
continuar mis estudios sin ningún problema. Mi madre les dice que me vaya con
ellos pero que seguía siendo su hijo.
Fue una separación
dolorosa sin embargo mi madre quería un futuro mejor para mí.
Mis estudios
continuaron en el Colegio “Modelo” y mi situación económica cambio. Tenía que
ayudar en casa de mis tíos claro está. Ellos se han dedicado a los transportes
y me correspondía revisar camiones y carros antes que los choferes llegaran a
traerlos para que no sufrieran desperfectos. Esa era mi responsabilidad de
todos los días.
Mi vida continúa en
casa de mis tíos pero llega un momento incómodo; Mi prima la mayor siente celos
de mí y me reprocha que no soy su hermano y menos hijo de sus papás.
Siento mucho dolor,
desesperanza y coraje pero no desisto de lo que quiero lograr. Cuando les
comento a mis tíos la situación, ellos nos reúnen a los siete -6 eran mis
primos- y nos dicen que yo soy uno más de sus “hijos” y como tal querían que me
trataran.
En el año de 1996
logro obtener mi diploma de Sexto Primaria siendo el primero de mi clase.
En 1997 inicia la
travesía en el Ciclo Básico, estudiaba por la tarde y trabajaba en los negocios
de la familia por la mañana. Mis tíos aprovecharon mis habilidades numéricas
para llevar las finanzas de la familia durante todos los años que viví en su
casa.
El 31 de octubre de
1999 finalizaba mis estudios en el Ciclo Básico. Sabía que venía una decisión
difícil para mi vida. Digo difícil porque mis tíos por los negocios que tenían
deseaban que su primer “hijo” varón estudiara una carrera que tuviera que ver
con la mecánica. Me preinscribieron en el Colegio más reconocido de Retalhuleu
que impartía la carrera de mecánica.
El 12 de noviembre
de ese mismo año decidí viajar solo a Retalhuleu para realizar los exámenes de
admisión en el instituto Normal Mixto “Carlos Dubón”. En este establecimiento
educativo impartían la carrera de Magisterio.
Cuando llega el 2
de enero del año 2000, mi Tía me dice: “bueno hijo hoy vamos a inscribirte al
Instituto Técnico”; con mucha pena le digo: “tía, me hice los exámenes de
admisión en el “Carlos Dubón” porque yo, quiero ser maestro. Recuerdo el rostro
de frustración de mi tío al enterarse pero luego me dijo: “bueno hijo, esa es
tu decisión y te vamos apoyar”.
Durante mi estancia
en el Instituto Normal Mixto “Carlos Dubón”, fui uno de los estudiantes
aventajados y mis tíos no tuvieron queja alguna de mí.
El 03 de noviembre
del año 2002 recibo el título de Maestro de Educación Primaria Urbana. A la
actividad me acompañaron mis tíos y mi madre.
El 02 de enero del
año 2003 me contrataron en el Colegio Mixto Adventista “Modelo” –lugar donde
realice mis estudios de primaria y básico- para laborar como docente de grado.
En el año 2004 me
nombrar Director Interino debido a que el director en funciones se encontraba
en serios problemas de salud.
Fue hasta el año
2005 cuando decido continuar mis estudios a nivel Universitario por la
insistencia de mis tíos porque ninguno de sus hijos había querido estudiar.
Estudié en la
Universidad Mariano Gálvez de Guatemala Sede Totonicapán porque era el único
centro que imparte clases en día domingo. Recuerdo que el primer domingo de
clases me esperaban en casa con cohetillos y almuerzo. Mis tíos se sentían
orgullosos que uno de sus “hijos” ya era universitario.
En el año 2007
finalizo mis estudios de Profesor de Enseñanza Media con Especialidad en
Ciencias de la Educación.
El año 2008 hago un
alto en mi carrera universitaria porque mis primos menores también inician sus
respectivas carreras.
El 02 de marzo del
año 2009 ingreso al MINEDUC como maestro presupuestado. Ese mismo año, retomo
mis estudios universitarios en la Carrera de Licenciatura en Administración
Educativa.
Durante mi estancia
en la universidad, conozco a una chica maravillosa, primero como compañeros,
luego el 12 de septiembre de 2009 decidimos iniciar una relación de noviazgo.
Dijimos que íbamos a tratar que funcionara; ella de Palestina de los Altos,
Quetzaltenango y yo… Pues de Retalhuleu. Para nuestra felicidad todo funcionó
de maravilla.
En el año de 2011
finalizamos nuestros estudios de Licenciatura y nuestra relación iba viento en
popa. Así que el 19 de febrero de 2012 me casé con Blanca Isabél Mazariegos
Hernández. Qué les puedo decir… Mi familia estaba encantada con mi ahora
esposa. Luego vino nuestro primer Hijo Cristopher Matías Sánchez Mazariegos
quien nace el 14 de agosto de 2012.
En el año 2012 me
nombran como Director de la Escuela Oficial Rural Mixta Colonia Santa Elena, El
Asintal, Retalhuleu.
El 15 de mayo de
2013 me emplean en el Instituto de Educación como catedrático. Allí trabajo
hasta la fecha.
Mi vida laboral no
ha sido color de rosa pero sigo hacia adelante siempre.
Mi familia es el
motor de todo. Hoy por hoy tengo una familia hermosa. Pues el 17 de enero de
2019 nace mi segunda hija Isabella Johana Sánchez Mazariegos. Creo que Dios me
ha premiado en todo lo que tengo y después de todo lo que pude vivir creo que
valió la pena.
No soy millonario,
pero no me hace falta ni me sobra nada.





